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El
Vigía
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Hablemos de la depresión
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| Hablemos
de la depresión es el lema que ha definido la Organización
Mundial de la Salud (OMS) con motivo del día mundial
de la salud 2017. Esta invitación tiene una enorme validez
en estos tiempos en los que los problemas de salud pública
son tantos y tan variados, que se opacan unos a otros. |
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Es frecuente que hablemos
de violencia física y sexual, de enfermedades infecciosas,
de enfermedades cardiovasculares, de desnutrición,
de trastornos endocrinos como la diabetes, de la insuficiencia
renal, entre muchos otros problemas de alto impacto en la
salud de la población, pero poca atención se
le pone desde las políticas de Estado hasta los servicios
de salud, a los problemas de la mente y entre ellos a la depresión.
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Según datos de la OMS
la depresión afecta a más de 300 millones de personas
en el mundo, y es la primera causa de discapacidad en el planeta.
Cada año se suicidan 800.000 personas y la depresión
es uno de los principales factores predisponentes. Colombia
es uno de los países con más alta prevalencia
de depresión según las estadísticas de
la OMS, con un estimado de 4.7% frente al 4,4% a nivel mundial;
esto sin tener en cuenta el gran subregistro que, según
los expertos, existe al respecto. |
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Son muchos los factores
que contribuyen a que la depresión no solo afecte a tantas
personas sino a que esté en aumento: la falta de personal
capacitado para hacer un adecuado diagnóstico, muchos
casos son subdiagnosticados o subestimados; la falta de acceso
a los medicamentos de buena calidad, a sabiendas de que son
eficaces; la falta de adherencia al tratamiento, muchas veces
por falta de suministro; y la estigmatización de la enfermedad
que lleva a quien la sufre o su entorno familiar a ocultar el
problema.
El abordaje de esta problemática no es fácil pues
en ella se mezclan factores sociales, sicológicos, culturales
y biológicos, sin embargo hay diferentes formas de prevenirla
o de tratarla y evitar su progresión. Lo primero es el
reconocimiento del problema y lo segundo es buscar ayuda profesional,
no se trata de aislarse o pensar que es algo pasajero.
Muchos esfuerzos se hacen desde diferentes ámbitos en
torno a esta enfermedad como la política de salud mental
que viene impulsando el Gobierno de tiempo atrás, pero
que aún no logra tener un impacto significativo, o diferentes
esfuerzos aislados que realizan aseguradores y prestadores,
o distintas organizaciones no gubernamentales; pero sin duda
estamos lejos, en primer lugar, de conocer su magnitud real
y del diseño e implementación de estrategias eficaces
para prevenirla y tratarla. |
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