MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 6    NO 74    NOVIEMBRE DEL AÑO 2004    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Ingenio y calidad de exportación al servicio de la salud
Redacción El Pulso - Periodista elpulso@elhospital.org.co
Una empresa fruto del sueño, el esfuerzo y el trabajo constante de una familia, que hoy está a la vanguardia en diseño y desarrollo de equipo electromédico, mobiliario hospitalario y ayudas de rehabilitación, con productos exclusivos, especializados y de calidad garantizada.
Los fundadores de Industrias Metálicas Los Pinos, don Severiano Pino y doña Judith Valencia, con su hijo José Gabriel, gerente, durante la entrega de los certificados de calidad ISO 9001:2000 y NTC-ISO 9001:2000, y de la norma NTC-IEC de la Comisión Electrotécnica Internacional, que constituyen a la empresa en la única certificada a nivel nacional en equipo electromédico, con sello de calidad de producto, y la norma eléctrica internacional de seguridad para camas hospitalarias electromecánicas.
Ingeniero viene de ingenio. Y es ingenio en abundancia lo que ha tenido siempre don Severiano Pino Pino, fundador de Industrias Metálicas Los Pinos S.A., la primera empresa en desarrollo tecnológico en Colombia, centro y Suramérica, en el área de equipo electromédico, mobiliario hospitalario y ayudas de rehabilitación, cuya alta calidad en sus procesos acaba de ser reconocida por el Icontec con la norma de calidad.
Pero en esta empresa iniciada en 1957, don Severiano Pino, un ingenioso antioqueño que se empecinó en desarrollar productos para el sector de la salud, no estuvo solo. Siempre a su lado ha estado su esposa, doña Judith Valencia, una emprendedora mujer que en los días y noches de 58 años de matrimonio, también ha sido trabajadora incansable en este sueño de tener empresa, con ingeniería propia y con la exigencia constante de hacer cada vez mejores productos. Doce hijos de este matrimonio, fueron otro motivo y razón del nacimiento de Los Pinos, empresa donde también ellos se forjaron en el trabajo .
Una empresa con historia
Don Severiano Pino, de San José de la Montaña, y doña Judith Valencia, de Marinilla, llegaron muy jóvenes a la ciudad de Medellín; don Severiano laboró en la textilera Coltejer durante 39 años, tiempo durante el cual su curiosidad y su deseo de crear empresa, lo llevaron a aprender los distintos procesos y formas de trabajar, a conocer la maquinaria, porque le gustaba mucho todo ese mundo y era muy hábil con la parte mecánica, especialmente en mantenimiento: el ver y aprender cómo reparar y cómo hacer funcionar los aparatos. Esta experiencia le proporcionó a don Severiano cierta habilidad y lo formó como "ingeniero" desde la práctica diaria y le dio las alas para empezar su propio negocio.
Fue así como en 1957 cambió una lavadora doméstica por un equipo de soldadura, dando origen a lo que hoy es Industrias Metálicas Los Pinos, porque en ese entonces consideró que así fuera en el solar de su casa en el barrio La Milagrosa, él ya tenía un “taller”. Lo primero que hizo fue una reja para la casa de un compañero de trabajo, con base apenas en un dibujo, porque don Severiano siempre ha dicho: "Si otro lo pudo hacer, yo también, y tengo que ser capaz de mejorarlo. Todo se puede mejorar".
En "el taller", don Severiano, su esposa y su familia, fabricaron piezas especiales para empresas como Furesa y Coltejer, muchas que ni siquiera los mismos ingenieros sabían elaborar, pero que don Severiano se las "ingeniaba". Entre los años 70 a 75, Los Pinos empieza a tener producto propio, con accesorios para motocicletas que producían para Incolmotos (ensambladora Yamaha), Motonal (ensambladora Suzuki) y que redistribuían en talleres de mecánica y almacenes en todo el país.
Para Chrysler Colmotores, diseñaron y fabricaron lanzaderas de agua para limpiar los vidrios de los automóviles.
Y en 1972, cuando su hijo José Gabriel tuvo un accidente de motocicleta y permaneció hospitalizado 45 días en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl, Don Severiano empezó a fijarse en las camas y en las sillas de ruedas, y a pensar que él era capaz de hacer mejores modelos. Le tomó dos años hacer la primera silla, "copiada" de otras, y así aprendió que copiar no es bueno ni fácil, porque siempre el que copia, copia mal, y no logra el resultado. Tomó entonces la decisión de aprender, y de ahí viene que Los Pinos siempre aprende de las grandes compañías multinacionales, de lo que enseñan médicos, enfermeras y pacientes, para luego desarrollar los procesos eléctricos, mecánicos y neumáticos que requiere cada producto, siempre con diseños propios.
Línea de rehabilitación
La primera silla de ruedas fabricada en Los Pinos no tuvo buen recibo en los almacenes de Medellín, pues estaba en gran desventaja frente a las importadas en todos los aspectos, principalmente, en calidad, presentación y precio. Cuenta José Gabriel, que no se explica como don Severiano no desfalleció, sino que por el contrario, él insistió y persistió hasta constituir la empresa de mayor desarrollo en sillas de ruedas en Colombia y centro y sur de América: "Eso es tenacidad, eso es insistencia".
En 1975 se empiezan a fabricar otros accesorios como muletas y bastones, y la empresa empieza a ser muy reconocida por estos productos, tanto a nivel local como nacional.
En la década de los 80, se empieza a producir mobiliario manual o accesorios para hospitalización y consultorio: camas manuales, camillas, mesas puente. En 1987 se inicia una etapa de gran desarrollo tecnológico en la cual, como gran visionario que es don Severiano Pino, en sus viajes al exterior conoció camas hospitalarias eléctricas y decidió fabricarlas; luego de un proceso de investigación, la primera cama eléctrica desarrollada en Colombia, por Industrias Metálicas Los Pinos, fue presentada en 1989 en un congreso del Comité Regional de Rehabilitación en Medellín, siendo toda una novedad; luego se presentó en Bogotá. Para el lanzamiento de las camas, se aprovechó la excelente imagen de Los Pinos en la línea de rehabilitación, especialmente en sillas de ruedas.
Las camas de Los Pinos
Hacia 1990, al doctor Luis Javier Arango, director de la Clínica León XIII en Medellín, Los Pinos le diseñó y fabricó camas especiales para la Unidad de Cuidados Intensivos, pues las importadas eran inalcanzables por el precio; esas camas eléctricas todavía funcionan. Luego se hicieron alianzas para proveer de mobiliario hospitalario a la Clínica Antioquia, la Clínica Madre Bernarda en Cartagena, al Instituto Nacional de Cancerología en Bogotá, y cada vez se desarrollaban más las diferentes líneas de producto.
Hoy Los Pinos se distingue a nivel nacional y centro y suramericano, como la empresa de mayor desarrollo en equipo electromédico, en la línea de camas hospitalarias eléctricas para hospitalización, para cuidado intermedio y para cuidado intensivo. Desarrollaron camas bastante automáticas, autónomas, hasta "inteligentes", porque poseen dispositivos para censar el peso del paciente, programar medicamentos, entre otros servicios.
En 1990 empezó el desarrollo de camas y camillas hidráulicas, y en el año 2002 arrancó el proceso de desarrollo y producción de mesas de cirugía: hoy es la única compañía en el país que produce mesas de cirugía en acero inoxidable y electro-hidráulicas.
Son camas, mesas y camillas autónomas, con cambios de altura, que facilitan el trabajo con los pacientes. Todos estos desarrollos tecnológicos buscan facilitarle el trabajo al personal médico y paramédico, lo mismo que facilitar la comodidad del paciente y disminuir costos.
También produce camas y mesas de cirugía bariátricas para tratar pacientes obesos, con capacidad de soportar hasta 250 kilos de peso.
La calidad: una constante cultural en Los Pinos
Desde sus inicios, la calidad ha sido una norma y una constante dentro de la compañía. A la par con el sueño de tener una empresa propia, nace la calidad en el trabajo y en el desarrollo de productos como parte de la cultura de la empresa, de la idiosincrasia de sus fundadores, quienes afirman que así como las personas se pueden superar, los trabajos y actividades también se pueden mejorar. Los conceptos de calidad, desarrollo, innovación, no son nuevos en Los Pinos.
Por ello, el certificado de calidad ISO 9000 obtenido en el año 2002 no fue resultado de un trabajo del año 2001, porque todo el sistema está orientado al control, manejo de información y los procesos en forma permanente.
En la comercialización en ferias exposición en el país desde 1978 y ferias internacionales en Chile, Ecuador, Venezuela, Méjico y Estados Unidos, Los Pinos descubrió que el mercado internacional pide cada vez más garantías. Aunque se cumplían las normas, Los Pinos oficializan sus sistemas de calidad con el certificado ISO 9001 año 2000, y la norma NTC- IEC 60601 y 60601-2-38 de la Comisión Electrotécnica Internacional. Esta última es la norma específica para equipos electromédicos y en particular para camas hospitalarias electromecánicas, norma bastante exigente en seguimiento de proceso y pruebas a cada elemento hasta garantizar la capacidad de carga del producto y la seguridad para evitar choques eléctricos al usuario; esta norma exige pruebas de rigidez dieléctrica, corrientes de fuga, IPX o de impermeabilidad, de impacto, de estabilidad, de masa suspendida. Con ellas, se garantizan productos de óptima calidad, con una ventaja: este mismo tipo de productos, que sólo se consiguen importados, se pueden obtener en Los Pinos por una tercera o cuarta parte del valor del importado.
Productos a la medida de las instituciones y exportaciones
El amplio portafolio le permite a Los Pinos poder ofrecer a cualquier institución productos de óptima calidad, de acuerdo con su capacidad, presupuesto y necesidades, desde camas hospitalarias manuales básicas o tradicionales, hasta camas de alta tecnología para unidades de cuidados intensivos. Y todo ello, con valores agregados importantes, como el desarrollo, diseño y la producción con ingeniería y mano de obra colombiana. Esto le permite al usuario obtener el servicio de una compañía cuya mayor fortaleza es la flexibilidad y la capacidad de adaptar sus productos a las necesidades de cada institución.
Otro de los logros más importante de Los Pinos, son las exportaciones que realiza la compañía desde 1992, a países como Méjico, Costa Rica, Guatemala, Salvador, Panamá, Venezuela, Ecuador, Perú.
Ave Fénix
El 24 de diciembre de 1995, un globo que cayó en el techo de la fábrica Los Pinos generó un gran incendio, que destruyó el 50% de las bodegas y totalmente las oficinas, materias primas y maquinaria. Los trabajadores, que estaban en vacaciones, fueron llegando y lloraban porque Los Pinos se estaban quemando; pero el 25 de diciembre todos ellos estuvieron presentes y se concluyó que Los Pinos no se habían quemado, porque Los Pinos son las personas que cada día aportan su talento y su trabajo en la empresa. Esto permitió que gracias al esfuerzo de todos, Los Pinos se recuperaran en muy poco tiempo.
Líneas de producto
Los Pinos tiene un portafolio bastante amplio y completo, con 3 líneas de producto: Una línea de valor agregado, con mayor tecnología, que incluye productos electromecánicos y electro-hidráulicos, como las camas hospitalarias eléctricas para hospitalización y unidades de cuidados intermedios e intensivos, que pueden incluir sistemas radio- lúcidos para toma de rayos X y fluoroscopias, básculas para control de peso del paciente, con control alámbrico o inalámbrico, control en barandas, sistema de monitoreo y control central a través de computador; también incluye mesas de cirugía general, camillas hidráulicas para recuperación con
sistemas de trendelemburg, cambio de altura, sistema de quinta rueda, sistemas direccionales, y mesas de cirugía tanto generales como bariátricas. La línea de hospitalización básica, con todo lo que corresponde a consultorios y hospitalización, como son camillas de examen y de transporte, carros auxiliares, y más de 20 modelos de camas manuales. Y la línea de rehabilitación, con más de 30 modelos de sillas de ruedas, muletas, bastones y caminadores.
Testimonios avalan calidad de Los Pinos
“Desde hace varios años le compramos a Los Pinos camas, camillas, sillas de ruedas, y es una empresa que atiende recomendaciones para mejorar los productos, que éstos cada vez son mejores, y que ellos garantizan y cumplen con el servicio y el soporte técnico. La diferencia con el producto importado es poca y por ejemplo, para seguir siendo muy competitivos, ya fabrican camillas más livianas, bastante similares a las extranjeras".
Doctor Mauricio Jaramillo, gerente de la Clínica CES, Medellín.
"Los Pinos fabricaron para nosotros una mesa para prueba del 'tilt-test' o prueba de inclinación para síncope. Antes teníamos una mesa americana. Ellos la desarrollaron con tecnología e ingeniería propia, y es igual o mejor que la americana, a un costo muy inferior. Es un producto excelente, que ha funcionado muy bien, al cual le hacen mantenimiento cada 3 meses, porque como se trata de un prototipo, cada vez buscan mejorarla más".
Cardiólogo Carlos Arturo Restrepo, Jefe del Servicio de Electrofisiología de la Clínica Cardiovascular Santa María, Medellín.
"Los Pinos son pioneros en el país, son gente muy confiable que han creado productos de muy buena calidad. En nuestra institución facilitó el Programa de Cirugía para pacientes obesos, con mesas de cirugía y camillas de recuperación bariátricas, que han facilitado el trabajo médico y asistencial. Son proveedores de la clínica desde hace años".
Doctor Alfredo Londoño, cirujano de la Clínica Medellín.
"Cuando tuvimos inconvenientes con las primeras camas para cuidados intensivos, Los Pinos les hicieron todas las modificaciones del caso para transporte, ajuste de barandas y otros, hasta dejarnos una cama con las especificaciones ideales. Nuestra experiencia con Los Pinos también es significativa por el costo adecuado, la diversidad de productos que pueden suministrar y el servicio de soporte".
Juan Carlos Daza, Asistente de la Central de Ingeniería Hospitalaria de Colsánitas, Bogotá.
 
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Los Pinos - Ingenio y calidad de exportación al servicio de la salud
 



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